MAYORDOMOS DE NTRA. SRA. DE LAS ANGUSTIAS

PATRONA DE NAVALMORAL DE LA MATA

Domingo, 20. Mayo 2012
Para Ti la voz del alma PDF Imprimir E-mail
Escrito por Eladio San Juan Brasero   

Para Ti la voz del alma

A la Virgen de las Angustias

Eladio San Juan Brasero

Madrid, 4 de Septiembre de 1996

 

Bienvenida Madre mía,

Rosa y perfume del alba,

esta sencilla poesía

se haga por Ti voz del alma.

 

¡Oh Virgen de las Angustias!

¡Que dolor llevan tus lágrimas!

¡Cuánta pena por el Hijo

que en la cruz agonizara!

Tus labios de seda púrpura,

temblaban y recibían

la tremenda sensación

que tus entrañas sufrían.

Una vez más, Tu has venido

a la que es siempre tu casa.

San Andrés lleno de gozo

trasvena Pasión sin tasa.

Un año más Tu has venido

a esta Iglesia iluminada,

henchida de amor por todos

con angustia en la mirada.

 

¡No llores más Madre mía

que mi corazón te aclama!

Soy el moralo que un día

con pena te abandonaba.

Con mi juventud, y alegre,

te pedí que me cuidaras,

que Extremadura y tus ojos

me fueran en las entrañas.

¡Alcen campanas el vuelo

y que las torres Te sueñen

que la suerte me dio el Cielo

de poder volver a verte!

¡No llores mas Virgen Santa!,

Madre de amor, desdoblada.

No llores que el pueblo canta

una vez mas Tu llegada.

Pero, qué me digo Madre,

María, La Inmaculada,

La que nos vela en silencio

con su celestial mirada.

Tú, nunca te fuiste, ¡Nunca!

Siempre, tornasol de lágrimas,

 

Cien años ya, de tu Ermita.

¡Miles del pueblo abogada!

¡La Morala más hermosa!

¡La Madre más resignada!

Tú estarás siempre en nosotros

allá en tu casita blanca,

Ermita de grana y oro

que la tarde arrebolara.

De todas las madres eres

a Celestial, la Entronada,

la que ruega por nosotros,

la que vela por España.

 

Tú te trasvenas de amor

en esas madres moralas

que cuidan tanto a los hijos

amparándose en tus alas.

Tú intercedes por nosotros,

Ilustrísima morala.

estuviste con nosotros

implorando tus plegarias.

 

Llévale al Señor el ruego

de éste pueblo que te canta.

He vuelto porque te quiero,

Y aunque me duelan tus lágrimas

y mis ojos lloren versos,

Tú seguirás en mi alma.

 

En mis manos prendería

ese fuego de tus lágrimas

apagando con mi sangre

ese dolor de tu cara.

¡Madre, por que yo te quiero,

celestial Paloma blanca!

Cuando tuve que dejarte

sentí dolor en el alma.

 

Amantísima Señora,

quién de ti fuera una lágrima

para lucirse en tu piel

y deslizarse en tu cara...

¡Pero tanto honor Señora!

¡Sólo Tu Hijo lo alcanza!

 

 
Últimas novedades
Visitas
mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterhoy18
mod_vvisit_counterayer35
mod_vvisit_counteresta semana257
mod_vvisit_countereste mes673
mod_vvisit_countertodas22198
WEB PATROCINADA POR:
Banner
¿Quién está en línea?
Tenemos 1 invitado conectado
fotos para el recuerdo