| Los Mayordomos y la Virgen |
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| Escrito por Pepita | |||
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Los Mayordomos y la Virgen Recuerdo ahora que hace algún tiempo me llevé mucho rato pensando, con gran preocupación, en el futuro de la figura de los Mayordomos al acercarse las fiestas de Nuestra Patrona. Creo que no nos hemos percatado los moralos de lo importantes y necesarias que son las personas que voluntariamente se ofrecen para ejercer esta responsabilidad. ¿Qué está ocurriendo?, ¿por qué hay tan pocos que voluntariamente se quieran comprometer? Quizá muchos no sepan que “Los Mayordomos de la Virgen son miembros extraordinarios de la Junta Directiva, nombrados por el periodo de un año para ejercer junto con los demás miembros de gobierno, las funciones de planificación, organización, preparación y participación activa en las fiestas y actos que ese año se realicen en honor a la Virgen de las Angustias”, como consta en los Estatutos de esta Asociación. Asumir esta responsabilidad y el trabajo compartido que esto supone, sobre todo en las proximidades de las fiestas, cuando hay que tener una dedicación mayor a la preparación de las diversas actividades que se programan, parece que nos cuesta. Y creo hablar, en este caso, en nombre de muchos Mayordomos que han pasado por esta Asociación y seguro estarán de acuerdo. Al término de las fiestas, estas personas que durante unos días se han volcado sin escatimar esfuerzos en organizar y participar en los diversos eventos, se sienten gratificadas, alegres y satisfechas de haber vivido esta experiencia. Por eso desde estas líneas quiero animar a todos los dudosos, que piensen que, entre todos, y ante todas las dificultades que la economía, el drama del paro y tantas cosas más que nos acechan, no nos olvidemos que la Devoción a la Virgen de las Angustias en Navalmoral tiene hondas raíces y ha estado presente en el corazón de los moralos durante muchos años. Esperemos que esta devoción, que en el presente se nota por el ir y venir de tantas personas que diariamente se acercan a visitar su Ermita, se proyecte en el futuro de nuestros hijos y nietos para que, a través del Amor hacia Ella, siga Reinando en nuestro pueblo. Y en esto, nosotros tenemos mucho que ver, si somos capaces de transmitir ese sentimiento hacia la Madre que nunca nos abandona. Para terminar, me gustaría que todos los que tenemos arraigada la devoción a la Santísima Virgen de las Angustias, no nos apartemos ante el pequeño trabajo que ser Mayordomo conlleva y que reflexionemos al leer estas líneas para que los que aún no han pasado por este cargo, o los que quieran repetir, se ofrezcan cuanto antes y así tener un año por delante para pensar, sin urgencias, en todas las innovaciones que se pueden realizar en honor de Nuestra Madre. Así, el próximo año, los moralos viviremos las fiestas y los actos que se programen contagiando nuestra fe en la Virgen de las Angustias. Pepita
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