| La madre que nunca |
|
|
|
| Escrito por Anónimo | |||
|
Cuando yo era pequeña presumía de tener tres madres : La Virgen, la madre que me trajo al mundo y la madre que me crió. Antes de yo nacer, creo saber, porque mis padres me lo dijeron, que rezaban a la Virgen para que no tuviera problemas al venir al mundo. En la tragedia de la guerra perdí a mi padre y mi madre, tuvo que repartir los hijos. A mí me tocó aquí con mi tercera madre, que fue la que me inculcó mi gran amor a mi primera Madre, la Virgen de las Angustias, nuestra Patrona. La madre natural, también me dejó un día, me refugié tanto en mi Madre del cielo, que no podía prescindir de ir todos los días a visitarla y también a su Hijo Jesús en el Sagrario. Con la edad bien avanzada también me dejó mi tercera madre, que tanto amor me dio y me acostumbró a tener tanta fe y amor a Jesús y a su bendita Madre. Desde hace algunos años, me animé a ser una de las Damas de la Virgen de las Angustias para arreglar las flores, cerrar las puertas, cobrar los recibos y todo lo que puedo hacer por Ella, ya que se con toda seguridad que esta Santa Madre, nunca me dejará, ni a mi, ni a mis hijos, que la pido sigan mis pasos y se dediquen a ser unas mujeres damas de Nuestra querida Madre la Virgen de las Angustias. Anónimo
|

















